Libélula verde A.C. lleva las ¡Manos a la tierra! v/s violencia

Vivimos dentro de una sociedad inmersa el caos del estrés generado por cuentas por pagar que nunca terminan, por trabajos agobiantes que exigen cada vez más de nuestro tiempo efectivo familiar que pagan una miseria, sin hablar del clima político y social de total incertidumbre y agresión al que nos afrontamos en el día a día. Lógicamente lo anterior genera un mundo adulto inconforme, con un hartazgo y descontento que nos tienen en conflicto con nuestro centro imposibilitándonos para controlar impulsos que son generadores de violencia, aunado a esto las redes sociales y medios masivos de comunicación se han convertido de la manera más brutal y absurda en proyectores  a gran escala de este mundo violento ya que se a vuelto una forma de ganar dinero o fama. Si el inquietante escenario descrito es el mundo de nosotros los adultos como podemos pensar que algo puede ser diferente para los niños que estamos criando.

¡Manos a la tierra! es un movimiento de Libélula verde A.C. que dirige sus esfuerzos a disminuir el estrés, a entender y respetar la vida  por medio de la siembra principalmente urbana y por lo consiguiente a disminuir la violencia. La tierra es conexión ancestral, la tierra es vida y nuestras manos  pueden ser un vinculo generador de la misma.


Existen ciudades principalmente europeas que han regresado a sembrar en casa, a tener como se dice en México la milpita con el fin de comer alimentos más saludables libres de pesticidas y bioquímicos, esta es una razón poderosa y muy valida de llevar las manos a la tierra, pero en ciudades como la de nosotros dónde además tenemos un escenario muy conflictivo en cuanto a la violencia puede darnos el plus de mejorar nuestra calidad de vida disminuyendo nuestros niveles de ansiedad y llevándonos a un entendimiento diferente de la vida si así estamos dispuestos a hacerlo. Quizá a muchos no les agrade eso de sembrar, como adultos tenemos muy delimitado que nos gusta y que no nos gusta, y es muy probable que para muchos hacerlo sea una perdida de tiempo, algo aburrido o que lo vean como algo casi imposible por sus múltiples actividades, pero la realidad es que es una inversión que reditúa no de la manera inmediata a la cual esta sociedad moderna nos ha acostumbrado, rinde como sólo las cosas que valen la pena lo hacen, a través del tiempo.



foto tomada de http://www.saludcronica.com/nota.php?id_nota=5683

Llevar las ¡Manos a la tierra! nos permite aprender, desaprender y reaprender. La inmediates con la que adquirimos lo que necesitamos para nuestras necesidades básicas nos ha desprovisto de valorar el proceso de la creación, ese que requiere de tiempo y que es tan bello de admirar.


Foto tomada del blog de mama recicla

Experimentar con nuestros sentidos todo aquello que vemos en los libros o nos explican en algún grado de la escuela nos ayuda a conectar con sentimientos y valores, el saber que nosotros pusimos una semilla en la tierra y esta logro dar un fruto con el cual nos vamos a poder alimentar de una manera sana y que tiene el poder en sí mismo de seguir generando más vida es mágico, y tanto para un niño como para un adulto es un aprendizaje significativo que puede ser aprovechado por una familia para hacerlo parte de una actividad integradora, donde tanto los niños como los adultos intervengan para pasar un tiempo de calidad juntos, además créanlo baja los niveles de estrés. Sin darte cuenta te empiezas a involucrar más con tu huerto volviéndolo un recinto de paz y buena vibra dentro de tu casa.

¡Manos a la tierra! es sembrar, no importa si es en el patio, en macetas en un pequeño espacio soleado dentro de casa, en el jardín delantero, en la cochera, en un pedazo de tierra en tu escuela o trabajo, o en un terreno al que quieras darle vida, donde tú quieras Libélula verde estará para ayudarte en el proceso, así que ¡Manos a la tierra!



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